Madrid | Bilbao
La violencia doméstica, lamentablemente, es un tipo de abuso que puede ocurrir en una relación íntima, ya sea entre parejas casadas o no casadas, parejas del mismo sexo, miembros de la familia o personas que comparten el mismo hogar. Se caracteriza por un patrón de comportamiento abusivo en el que una persona ejerce poder y control sobre otra, utilizando diversas tácticas abusivas como la violencia física, sexual, psicológica o incluso económica.
Detectar la violencia doméstica puede ser complicado, ya que las víctimas suelen sentir miedo, vergüenza o culpa, y a veces no están dispuestas a hablar sobre su situación.
El delito de violencia doméstica está regulado en el Código Penal y se refiere a situaciones en las que un agresor ejerce violencia física o psicológica sobre una persona que puede ser su cónyuge o conviviente, con quien ha tenido o tiene una relación afectiva.
ste concepto, a diferencia del delito de violencia de género, no diferencia por género para catalogar a las víctimas. Simplemente las considera víctimas si son las personas que reciben violencia dentro del ámbito de la convivencia familiar.
Es decir, las víctimas pueden ser:
La consideración de estas personas como víctimas incluye tanto a las propias como a las del cónyuge conviviente.
Dado la complejidad de los delitos cometidos dentro del ámbito de la convivencia familiar, las penas por violencia doméstica pueden implicar tanto penas de prisión como medidas cautelares para proporcionar una protección adicional a las personas necesitadas.
Este tipo de medidas cautelares están contempladas dentro del artículo 48 del Código Penal. Entre ellas se encuentra:
Las penas a las que se enfrenta una persona acusada por violencia doméstica son de prisión de seis meses a tres años, penas en las que se tenemos agravantes, con una imposición de penas en su mitad superior, como por ejemplo:
Prescripción de los Delitos de Violencia Doméstica
La prescripción de los delitos de violencia doméstica varía según la gravedad de la pena asociada al delito. A continuación, se detalla cómo se determina la prescripción en función de la pena:
En Areta Abogados y Asesores, entendemos la complejidad y sensibilidad de los casos relacionados con la violencia doméstica, y nos comprometemos a brindar el mejor asesoramiento legal, adaptado a las necesidades de nuestros clientes, tanto si son víctimas como si se enfrentan a una acusación.
En Areta Abogados y Asesores, entendemos que los casos de violencia doméstica son extremadamente graves y delicados. La legislación y el sistema judicial español ofrecen una red de apoyo tanto preventiva como de auxilio para las víctimas de este tipo de delitos.
Una de las particularidades de la violencia doméstica es que, al tratarse de agresiones perpetradas por una persona con la que existe un vínculo afectivo, en muchas ocasiones el agresor comparte el hogar o tiene acceso al mismo.
Si te encuentras en una situación en la que tu integridad física esté en peligro, lo más recomendable es contactar de inmediato con el 016 o con la policía local para recibir la ayuda necesaria y garantizar tu seguridad.
Nuestra experiencia como abogados especializados en Derecho Penal Familiar nos permite comprender la dura realidad a la que se enfrentan las víctimas de violencia doméstica. Sabemos lo crucial que es que las víctimas estén bien informadas sobre los derechos y protecciones que la legislación vigente les concede, tanto a ellas como a sus familiares.
Debido a la gravedad de algunos casos, el acompañamiento legal adecuado puede ser esencial. Por esta razón, ofrecemos una primera consulta gratuita para valorar y asesorar a las víctimas de manera personalizada en estos momentos tan difíciles.
No, la primera consulta, que incluye el análisis de viabilidad por parte de nuestro abogado especialista, es completamente gratuita.
Sí, para poder analizar adecuadamente la viabilidad del caso, es importante que lleve toda la documentación relevante al abogado.
Sí, es posible. Sin embargo, sería recomendable que envíe una copia de la documentación relevante por algún medio, preferentemente por email, para que el abogado pueda estudiarla antes de la consulta.
No, tras la primera consulta, donde el abogado le haya explicado las opciones disponibles para su caso, será usted quien decida si desea contratarnos o no.