Es muy probable que un sujeto pasivo necesite el asesoramiento de un fiscalista experto, no solo para minimizar la carga tributaria, sino también para cumplir correctamente con sus obligaciones tributarias. No es tarea fácil mantenerse al tanto de los constantes cambios normativos, y aún más aplicarlos al caso concreto. Esto implica cumplir adecuadamente con nuestras obligaciones, ya que como sujetos pasivos podemos ser sometidos en cualquier momento a la “investigación” del cumplimiento de nuestras obligaciones fiscales.
Todo sujeto pasivo debe estar preparado para justificar el cumplimiento adecuado de sus obligaciones tributarias. La Ley General Tributaria regula tanto la actuación de la Administración como la de los contribuyentes, determinando las funciones investigadoras de la Administración Tributaria, que se recogen en los artículos 115 y 116. De hecho, la Ley otorga a la Administración todas las facultades necesarias para esclarecer cualquier elemento que influya en un hecho imponible, permitiéndole además calificar los negocios efectivamente realizados con el objetivo de aplicarles la normativa tributaria correspondiente. Y todo ello no solo respecto a las deudas tributarias, sino también para verificar el cumplimiento de las condiciones establecidas por los beneficios fiscales disfrutados.