La dorsalgia es el dolor que se experimenta en la zona dorsal de la espalda, detrás de los hombros y los omóplatos. Puede clasificarse en dorsalgia mecánica, cuando el dolor se presenta durante la actividad física, y dorsalgia inflamatoria, cuando se siente en reposo. Sus causas son variadas, desde el estrés, malas posturas, frío, contracción muscular, hasta malformaciones o desviaciones de la columna, hernias discales o artritis reumatoide.
Tipos y grados de incapacidad laboral por dorsalgia
La dorsalgia puede generar diferentes grados de incapacidad laboral dependiendo de su severidad y el impacto en las tareas laborales:
- Incapacidad Parcial: Se considera cuando el dolor y las limitaciones de movilidad causan una pérdida de al menos un 33% de la capacidad laboral. La persona puede seguir trabajando, pero con restricciones importantes en su rendimiento.
- Incapacidad Permanente Total: Se otorga cuando la dorsalgia impide realizar el trabajo habitual. El dolor y la reducción en la movilidad afectan gravemente las tareas laborales, imposibilitando el desempeño de las funciones diarias.
- Incapacidad Permanente Total Cualificada: Para personas mayores de 55 años que tienen una incapacidad permanente total, se incrementa un 20% la base de la pensión. Esto refleja las dificultades adicionales para reincorporarse al mercado laboral a medida que aumenta la edad.
- Incapacidad Permanente Absoluta: Se otorga cuando la dorsalgia impide realizar cualquier tipo de trabajo, dado que las limitaciones en la movilidad y el dolor son tan extremas que la persona no puede llevar a cabo ninguna actividad laboral.
- Gran Invalidez: En los casos más severos de dorsalgia, cuando la persona requiere asistencia constante para actividades diarias como vestirse o moverse, se concede la gran invalidez.
Requisitos para solicitar la incapacidad permanente por dorsalgia
Para solicitar la incapacidad permanente debido a la dorsalgia, es necesario cumplir con ciertos requisitos:
- Diagnóstico médico: Este diagnóstico debe ser realizado por un especialista en columna y debe incluir pruebas de imagen como radiografías o resonancias magnéticas. Además, el informe médico debe detallar cómo la dorsalgia afecta la capacidad funcional de la persona.
- Cotización mínima: Las personas menores de 31 años deben haber cotizado al menos un tercio del tiempo desde los 16 años. Para personas mayores de 31, es necesario haber cotizado al menos cinco años, con un mínimo del 20% en los últimos diez años.
- Documentación necesaria: Los informes médicos deben mostrar la evolución de la dorsalgia, los tratamientos recibidos y su impacto en la capacidad para trabajar. La documentación también debe demostrar cómo el dolor y la limitación de movimiento afectan el desempeño laboral.
Procedimiento para solicitar la incapacidad por dorsalgia
El proceso para solicitar una incapacidad laboral por dorsalgia sigue una serie de pasos:
- Inicio del proceso: La solicitud debe presentarse cuando la persona esté de baja laboral o en una situación equivalente. Es importante completar el formulario adecuado y comenzar el trámite de incapacidad.
- Documentación médica: Es esencial recopilar informes de especialistas en columna, resultados de radiografías o resonancias y detalles sobre cómo la dorsalgia afecta la capacidad laboral.
- Reclamación: Si la solicitud es rechazada, el siguiente paso es presentar una reclamación ante la Seguridad Social, acompañada de informes médicos actualizados y documentación adicional.
- Vía judicial: Si la reclamación es rechazada, se puede recurrir al Juzgado de lo Social. Es recomendable contar con un abogado especializado en estos casos para garantizar una defensa adecuada.
Plazos y tiempos
El INSS tiene un plazo de 135 días para decidir sobre la solicitud de incapacidad. Si no hay respuesta en este tiempo, se considera que la solicitud ha sido rechazada por silencio administrativo. Posteriormente, hay un plazo de 30 días hábiles para presentar una reclamación administrativa. Si esta también es desestimada, se puede recurrir al Juzgado de lo Social en los siguientes 30 días hábiles.
Evaluación de la dorsalgia
La evaluación de la dorsalgia tiene como objetivo determinar cómo el dolor en la espalda impacta la capacidad para realizar tareas laborales y personales. Existen dos tipos de evaluación:
- Evaluación funcional: Se mide el grado de limitación que el dolor de espalda provoca en la movilidad y la capacidad para realizar tareas laborales. La evaluación ayuda a definir las adaptaciones necesarias en el entorno de trabajo.
- Tribunal médico: El tribunal médico revisa los informes médicos y las pruebas diagnósticas para evaluar la gravedad de la dorsalgia. Esta revisión es crucial para determinar el grado de incapacidad y la elegibilidad para recibir una pensión por incapacidad.
Recomendaciones y asesoramiento legal
Para gestionar la dorsalgia, es esencial seguir los tratamientos médicos recomendados y realizar ejercicios de rehabilitación. Además, se deben hacer ajustes en el entorno laboral para reducir el impacto del dolor en el desempeño diario.
Es fundamental contar con asesoría legal para ayudar a gestionar la solicitud de incapacidad. Un abogado especializado en incapacidad puede proporcionar orientación durante todo el proceso, desde la preparación de la documentación hasta la presentación de reclamaciones y recursos judiciales si es necesario.
Casos precedentes
Estudiar casos anteriores y sentencias judiciales previas puede ser útil para conocer cómo se han resuelto casos similares y qué argumentos han sido efectivos en el pasado. Estos precedentes pueden fortalecer la solicitud de incapacidad, aportando argumentos sólidos para aumentar las posibilidades de éxito.
En resumen, solicitar una incapacidad permanente por dorsalgia implica reunir una documentación médica completa, seguir un procedimiento administrativo o judicial adecuado, y contar con asesoramiento legal para maximizar las posibilidades de obtener la pensión adecuada.





