Incapacidad permanente debido a fracturas.

Las fracturas son lesiones óseas que ocurren cuando un hueso se rompe o fisura debido a una fuerza excesiva, como un impacto directo, caída, accidente de tráfico o traumatismo en el trabajo. También pueden presentarse de forma espontánea, especialmente en personas con huesos debilitados por enfermedades como la osteoporosis. Existen varios tipos de fracturas: completas (cuando el hueso se rompe en dos o más partes), incompletas (cuando hay solo una fisura o parte del hueso rota) y por desplazamiento (cuando los fragmentos del hueso se separan de su alineación normal).

En el ámbito laboral, las fracturas pueden generar limitaciones importantes, como la reducción de la movilidad o la capacidad para soportar peso. Fracturas en la columna o en los miembros inferiores, por ejemplo, pueden afectar el trabajo físico, mientras que las de manos o brazos pueden comprometer la destreza y fuerza necesarias para manipular herramientas. Si las secuelas de la fractura limitan de forma persistente la capacidad laboral, el trabajador podría solicitar una incapacidad permanente.

Tipos y grados de incapacidad laboral por fracturas

Las fracturas pueden generar secuelas que impactan la capacidad laboral de manera significativa, y según su gravedad, pueden clasificarse en distintos grados de incapacidad.

  • Incapacidad Parcial: Se reconoce cuando la fractura reduce la capacidad laboral en un 33%. Aunque el trabajador puede seguir desempeñando su trabajo, lo hace con limitaciones físicas.
  • Incapacidad Permanente Total: Este grado se otorga cuando la fractura impide al trabajador realizar sus funciones laborales habituales. Aunque no pueda desempeñar su trabajo habitual, podría realizar tareas más ligeras.
  • Incapacidad Permanente Total Calificada: Dirigida a trabajadores mayores de 55 años, este grado incluye un incremento del 20% en la pensión, compensando la dificultad para encontrar un nuevo empleo debido a las limitaciones físicas.
  • Incapacidad Permanente Absoluta: Se otorga cuando la fractura impide realizar cualquier tipo de actividad laboral, otorgando una pensión completa sin requisitos de trabajo.
  • Gran Invalidez: Este grado se asigna cuando la fractura limita gravemente la autonomía personal y el trabajador requiere asistencia para realizar actividades esenciales de la vida diaria.

Requisitos para solicitar la incapacidad permanente por fracturas

  • Diagnóstico médico: El informe debe incluir pruebas como radiografías, tomografías o resonancias magnéticas que muestren la gravedad de la fractura y su impacto en la capacidad laboral.
  • Cotización mínima: Los trabajadores menores de 31 años deben haber cotizado un tercio del tiempo desde los 16 años. Para mayores de 31, se requiere al menos cinco años de cotización, con un 20% de este tiempo acumulado en los últimos diez años.
  • Documentación necesaria: Informes sobre la evolución de la fractura, intervenciones quirúrgicas, rehabilitaciones y bajas temporales. También se deben presentar informes médicos que muestren cómo la fractura limita la capacidad funcional y laboral.

Procedimiento para solicitar incapacidad por fracturas

El procedimiento para solicitar incapacidad por fracturas debe seguir una serie de pasos:

  • Iniciar el proceso: Se debe tramitar la solicitud cuando el trabajador esté en baja médica o en una situación similar. Se debe enviar la solicitud al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
  • Informe médico: Es esencial incluir evaluaciones médicas completas como radiografías y resonancias, para demostrar cómo la fractura afecta la capacidad laboral.
  • Reclamación: Si la solicitud inicial es rechazada, se puede presentar una reclamación a la Seguridad Social con nuevos informes médicos o documentación relevante.
  • Vía judicial: Si la reclamación es rechazada, se puede presentar el caso ante los tribunales. La asesoría de un abogado especializado es crucial para proteger los derechos del solicitante.

Plazos y tiempos

El INSS tiene hasta 135 días para responder a la solicitud. Si no se recibe respuesta en este tiempo, se considera una denegación automática (silencio administrativo). En caso de denegación, el solicitante tiene 30 días hábiles para presentar una reclamación previa, y si esta también es rechazada, otros 30 días hábiles para presentar una demanda judicial.

Evaluación de las fracturas

La evaluación de las fracturas considera el impacto de la lesión en la capacidad funcional del trabajador. Se realizan pruebas para medir la movilidad, la fuerza y la estabilidad de la zona afectada.

  • Evaluación funcional: Se evalúa si el trabajador puede realizar sus tareas laborales sin limitaciones significativas.
  • Tribunal médico: Este tribunal examina los informes médicos y determina si la fractura justifica una incapacidad permanente.

Tiempo de incapacidad por fractura

La duración de la baja depende de factores como la ubicación y gravedad de la fractura, la salud del trabajador y el tipo de trabajo. Las fracturas que requieren cirugía o fijación con placas o tornillos pueden requerir varias semanas o meses de baja, mientras que otras, como las que se curan con férulas o yesos, pueden requerir un tiempo menor.

Documentación necesaria

Es fundamental contar con un historial médico detallado, incluyendo radiografías y resonancias que demuestren el impacto de la fractura en la capacidad laboral.

Asesoramiento legal

Consultar con abogados especializados en incapacidades es esencial para garantizar que el proceso de solicitud se lleve a cabo correctamente y para defender los derechos del trabajador en caso de denegación.

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