¿Te han reconocido una incapacidad permanente y no entiendes cómo se ha calculado el importe de tu pensión? ¿O estás en proceso de solicitarla y quieres saber qué cantidad puedes esperar cobrar cada mes?
La base reguladora es uno de los elementos fundamentales para determinar la cuantía de una pensión de incapacidad permanente. Sin embargo, su cálculo no siempre resulta sencillo, ya que depende de diferentes factores, como las bases de cotización, el periodo que se tiene en cuenta o el origen de la incapacidad.
En este artículo te explicamos qué es la base reguladora, cómo se calcula y qué porcentaje se aplica en función del grado de incapacidad permanente reconocido.
Qué es la base reguladora
Definición legal según la Seguridad Social
La base reguladora es la cuantía que se utiliza como referencia para calcular determinadas prestaciones de la Seguridad Social, entre ellas la pensión de incapacidad permanente.
Su cálculo parte de las bases de cotización del trabajador durante un periodo determinado. Una vez obtenida, se aplica el porcentaje correspondiente según el grado de incapacidad permanente reconocido para determinar la cuantía de la prestación.
Diferencia entre base reguladora y base de cotización
Es habitual confundir ambos conceptos, pero la base de cotización y la base reguladora no son lo mismo.
La base de cotización es la cantidad que se toma como referencia para calcular las cuotas que el trabajador y la empresa deben ingresar a la Seguridad Social. Por su parte, la base reguladora se obtiene aplicando una fórmula concreta sobre determinadas bases de cotización.
Por tanto, puede decirse que las bases de cotización constituyen uno de los puntos de partida para calcular la base reguladora, que posteriormente se utiliza para determinar el importe de la pensión.
Cómo se calcula la base reguladora de la incapacidad permanente
Periodo de cómputo según el grado de incapacidad
El cálculo de la base reguladora no es igual en todos los casos. Las reglas aplicables dependen, entre otros factores, del grado de incapacidad reconocido y de si esta deriva de una contingencia común o profesional.
Por este motivo, no existe una única fórmula válida para todas las pensiones de incapacidad permanente. Es necesario analizar las circunstancias concretas del trabajador y el origen de la incapacidad para determinar qué bases de cotización deben tenerse en cuenta.
Bases de cotización que se tienen en cuenta
Para calcular la base reguladora se toman determinadas bases de cotización correspondientes al periodo establecido por la normativa. En algunos supuestos, además, las bases más antiguas deben actualizarse conforme a las reglas previstas para el cálculo.
Es importante comprobar que las bases de cotización utilizadas sean correctas y que no existan periodos sin cotizar o errores en la información registrada. Cualquier incidencia puede influir en el resultado del cálculo y, en consecuencia, en la cuantía de la pensión.
Ejemplo práctico de cálculo
Imaginemos un trabajador cuya incapacidad permanente deriva de una enfermedad común. Para determinar su base reguladora será necesario identificar el periodo de cotización que establece la normativa para su situación y recopilar las correspondientes bases de cotización.
Una vez aplicadas las operaciones y actualizaciones que correspondan, se obtiene la base reguladora. Sobre esta cantidad se aplicará posteriormente el porcentaje asociado al grado de incapacidad permanente reconocido.
Por tanto, conocer únicamente las últimas nóminas o la última base de cotización no permite saber directamente cuál será el importe de la pensión.
Qué porcentaje se aplica según el grado de incapacidad permanente
Incapacidad permanente parcial y total
La incapacidad permanente parcial no da lugar, con carácter general, a una pensión mensual, sino a una indemnización a tanto alzado, cuyo cálculo se realiza conforme a las reglas específicas de este grado.
En la incapacidad permanente total, la pensión se calcula aplicando, con carácter general, un porcentaje del 55 % de la base reguladora. Este porcentaje puede incrementarse en determinados supuestos previstos legalmente.
Incapacidad permanente absoluta y gran invalidez
En la incapacidad permanente absoluta, el porcentaje aplicable es, con carácter general, el 100 % de la base reguladora.
En el caso de la gran invalidez, actualmente denominada también gran incapacidad en determinados contextos normativos, se parte de la cuantía correspondiente a la incapacidad permanente absoluta y se añade un complemento destinado a cubrir las necesidades derivadas de la necesidad de asistencia de otra persona.
La cuantía final dependerá, por tanto, de las circunstancias concretas de cada beneficiario y de las reglas aplicables en su caso.
Diferencias si la incapacidad deriva de accidente o enfermedad
Contingencias comunes
Cuando la incapacidad permanente deriva de una enfermedad común o de un accidente no laboral, el cálculo de la prestación se realiza conforme a las reglas previstas para las contingencias comunes.
En estos casos, además, pueden existir requisitos específicos de cotización, cuyo cumplimiento dependerá de factores como la edad del trabajador y el origen de la incapacidad.
Contingencias profesionales
Si la incapacidad deriva de un accidente de trabajo o una enfermedad profesional, se aplican reglas diferentes.
Entre otras cuestiones, en estos supuestos no se exige, con carácter general, un periodo previo de cotización para acceder a la prestación por incapacidad permanente. Además, la forma de calcular la base reguladora puede ser diferente a la utilizada en las contingencias comunes.
Por eso, determinar correctamente el origen de la incapacidad es especialmente importante a la hora de calcular la prestación que corresponde.
Base reguladora y pensión de incapacidad permanente: cómo podemos ayudarte desde Areta Abogados
Calcular correctamente la base reguladora es fundamental para comprobar que la cuantía de la pensión de incapacidad permanente se corresponde con lo que legalmente corresponde en cada caso. Un error en las bases de cotización, en el periodo utilizado para el cálculo o en el porcentaje aplicado puede tener consecuencias económicas importantes.
En Areta Abogados analizamos cada situación de forma individualizada, revisamos el cálculo de la base reguladora y comprobamos que se hayan aplicado correctamente las reglas correspondientes al grado y al origen de la incapacidad.
Si necesitas asesoramiento, puedes contar con nuestros abogados especializados en incapacidad permanente para estudiar tu caso y valorar las opciones disponibles, tanto durante la solicitud como ante una posible reclamación frente al INSS.

